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Raíces En La Herrería  

Desde la travesía, que por caminos reales apenas transitables, realizada por los arrieros que poblaron las cordilleras colombianas en busca de llevar al mercado «el café»  el oficio del herrero que con su pesado yunque fabricaba las herraduras y los clavos que permitían continuar la marcha.

 

Es en esta cotidianidad de nuestra historia que adquiere verdadero significado la herrería como  arte y oficio que ha pasado de generación en generación.

 

 

 

El arte milenario de transformar el metal, dan vida a esculturas elaboradas a mano.

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Bisabuelo Carlos

1.890  —  1.967

 

Es así que el Maestro Artesano Inicia sus primeras experiencias en el taller de su abuelo, moldeando láminas de hierro y puntillas.

Con ayuda de su padre, aprende técnicas de soldadura y fundición. Para distraerse, en las vacaciones escolares, realiza sus primeras obras en clavos de herrar, que al llevarla a un mercado artesanal de la localidad, es comprada y le hacen su primer encargo (1.979). A los 15 años (1.983).

 

Atraído por la Belleza de los campos Colombianos estudia Tecnología Agrícola en la Universidad de Cundinamarca, financia parte de su carrera gracias a las ventas obtenidas entre conocidos y amigos.

Allí se casa con Liliana Lombo y entre los dos deciden iniciar la empresa Arte en clavos (1.995).

 

Con su esposa, han participado en las ferias mas importantes del país, vendido a algunas empresas para sus obsequios especiales y han exportado a Alemania, Venezuela, Estados unidos y Centro América.

A este trabajo se unen sus hijos que desde temprana edad jugaban y aprendían en el taller aportando desde el área de ventas, diseño, publicidad, investigación y creación.

El Abuelo Carlos es parte también muy importante de esta labor ya que sus conocimientos en maquinaria, mecánica y carpintería nos apoyan en el taller a la hora de optimizar procesos y crear máquinas.  El también realiza  piezas más grande en clavos para construcción.

Viajamos como familia a Caldas y descubriendo pueblos decidimos vivir en Salamina.  Allí el taller de Arteclavos estuvo trabajando por 2 años, en este pueblo mágico, lleno de tradición fundamos la asociación artesanal de artesanos de Salamina en apoyo a los procesos artesanos del sector y organizamos barias ferias artesanales buscando un turismo más cultural para el pueblo.

Luego de un trabajo muy enriquecedor con los artesanos y personajes del pueblo nos trasladamos de nuevo a Bogotá en donde tenemos una oficina de trabajo y nuestro taller se encuentra en Mesitas del colegio, pueblo ubicado a 1 hora de la capital en el departamento de Cundinamarca.

 

Seguimos trabajando con el propósito de llevar el buen nombre de las manos laboriosas de los  artesanos y creadores colombianos.

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